Volvemos a las andadas con una nueva serie. “Una nueva serie” no implica que vaya a tener continuidad en el tiempo, es una forma de justificar una chorrada surgida una tarde de domingo.
La solución aquí
¿Ey? ¡Ey! ¿Te acuerdas de la mortadela de Popeye? ¡Esa mortadela con la cara de Popeye dibujada con grasa, joder! Si no sabes de qué puñetas hablamos, o eres muy joven, o tus padres te ocultaron las artes de extrusión de grasa industrial en los embutidos durante tu infancia. En cualquier caso, gracias a @dietadepanda, el otro día descubrimos que no había sido una jodida alucinación infantil -un escape de la crispada y gris realidad de los noventa-, sino que exisitió realmente¹. Así que el juguete de hoy, sugerido por @dietadepanda, va dedicado a ellos; y aprovechamos la coyuntura para recomendar su blog, perfecto si eres de los que les gusta echarle al aro (a nosotros, desde luego, sí). 
(1) - No existen pruebas físicas, a día de hoy, de que el producto existiese como tal. Sólo un montón de testimonios y grupos de Facebook que reclaman su regreso, por lo que puede que se trate de una especie de histeria colectiva, de un bulo a gran escala creado por alguien muy muy triste, muy solo.